septiembre 15, 2017
O. Octavio Omi
La Felcidad
Nadie , al ser preguntado si quiere ser feliz, responde negativamente. Todo hombre clama que quiere ser feliz. Pero los hombres no saben muchas veces por donde se va a la felicidad., ni donde se halla, por eso andan fuera de camino. Porque nadie yerra, si no va a ninguna parte. Nace todo error de caminar sin saber a dónde se va. El Señor nos poner en el camino y cuando nos hacemos creyentes en Cristo, aunque no estemos en la patria, ya hemos comenzado a andar por el camino. Luego así como a nuestros seres queridos ,si nos acordamos de sr cristianos y de que ellos andan con vanas supersticiones y herejías, les exhortamos y avisamos para que vengan al camino y anden por él, así también los que van por el mismo camino deben animarse unos a otros. Porque nadie llega si no va por el camino, mas no todo el que va por el camino llega. Se hallan en mayor peligro los que están fuera del camino; mas tampoco los que están en el deben tenerse por seguros, no sea que seducidos por las mismas delicias del camino, se enfríen en el amor de aquella patria, donde solamente está el verdadero descanso. Nuestros pasos en este camino son el amor de Dios y el prójimo. El que ama, corre y el que con más fuerza ama, con mayor ligereza corre y cuanto más frio es el amor, con mayor pureza se mueve en el camino. Y si no ama esta inmovilizado en él ; si se entrega al amor del siglo, vuelve la vista atrás en el camino , no lleva la mira puesta en la patria que le espera.
Confesiones XII, 2
0 comentarios :
Publicar un comentario